Añade una instrucción OOC clara que delimite tu parte del rol. Por ejemplo: (OOC: No escribas diálogos, acciones, pensamientos, sentimientos ni decisiones de mi persona. Controla solo al personaje, los PNJ y el entorno. Termina cada respuesta donde yo pueda elegir qué sucede después.) También puedes reforzar estos límites en tu persona. Si una respuesta sigue actuando por ti, vuelve a generarla en lugar de continuar a partir de ella. Las instrucciones OOC pueden reducir considerablemente las acciones y suposiciones no deseadas, aunque el resultado depende del personaje, el modelo y el contexto.